Os preguntaréis qué es eso del viaje, pues después de muchos años inmersa en muchos proyectos me di cuenta de que poco a poco había creado mi propio método creativo, descubriendo qué medio, qué ambiente es el mejor para tener la libertad que necesito para sacar lo mejor y de mi y crear. Y es que la creatividad pide que el proceso sea delicado, es como un viaje donde es necesario hacer todo tipo de preparativos, es emocionante.

La creatividad no quiere cárceles, lo que desea es libertad. Se merma dentro de encorsetados medios y agencias de publicidad donde la escasez de tiempo y de energía es algo habitual. Cierto que en esos lugares también puedes darle alas a tu creatividad, por eso tienes que averiguar qué es mejor para ti, para saber en qué ambiente funcionas mejor.

El proceso creativo es único e individual, tendrás que ir descubriendo qué método es mejor para ti, para eso es importante ser constante y trabajar día a día para desarrollar el músculo creativo. ¿Cuál es la atmosfera adecuada para ti?, ¿cómo te sientes más tranquilo y concentrado?.

Hoy junto a la fotógrafa Victoria Miñana, con la comparto espacio y proyectos, hacemos una reflexión de cómo preparamos nuestro viaje en fases del proceso creativo:

 

FASE 1. Te quieres ir de viaje, ¡prepárate! Saber a qué nos enfrentamos.

Entender las necesidades que se quieren satisfacer, saber formular las preguntas adecuadas, empatizar con el cliente y con el consumidor (crear un inside). Saber dónde buscar o de dónde sacar los recursos que nos van a ayudar a resolver la necesidad.

 

FASE 2. Haz las maletas y coge sólo lo que te vaya a hacer falta. Investiga, analiza, experimenta.

Empiezas a acumular información de aquí a allá, se produce el caos creativo, te quieres llevar todo lo que tienes pero no cabe todo, y además te surgen ideas que ya tenías guardadas…

¡Vaya caos! Asi que es el momento de saber seleccionar lo que realmente te va a ayudar. Parece que las ideas no tienen conexión y que nada es concluso.

En ese momento lo mejor es someter las ideas al crítico que llevas dentro. Después de eso, dejamos reposar las ideas que han pasado el corte del crítico, darle un tiempo, ir sin prisa, para más adelante mirar con perspectiva.

 

FASE 3.  ¿Cuál es tu destino?

Ahora al menos una de las ideas ha pasado el corte del crítico, y empiezas a aplicarle las modificaciones adecuadas para conseguir el objetivo que marcaste con el cliente. Está la idea en bruto que habrá que perfilar y modear.

Llega el momento de descubrir a dónde vas, qué tiempo va a hacer, todavía es un buen momento para cambiar alguna cosa que quizás te sobre en la maleta por otra que necesitarás más, es el momento de aplicar estos cambios, más adelante será más difícil modificar el rumbo.